Alemania ha llegado a los Europeos de Liubliana, Eslovenia, con una de las selecciones femeninas más fuertes, encabezada por Sabine Winter (a la derecha de la foto), que ya ganó el Top-16 de Europa en Montreux (Suiza). A sus 33 años, la jugadora defensiva (estilo de moda entre las féminas gracias a alemanas y japonesas, principalmente), no presta atención a sus magníficas posiciones en los cuadros de individuales y dobles: "No he pensado mucho en ello, porque ser cabeza de serie no te da partidos, aunque sí me muestra que en un buen día definitivamente puedo estar con las mejores, y ganarle a cualquiera, pese a que luego no siempre lo haga igual de bien y no esté en plena forma todos los días".
El título individual es una de las grandes ambiciones de Winter, aunque sus preparativos se han complicado por el problema del disco cervical que interrumpió su temporada en verano: "Es cierto que ganar este torneo es uno de mis sueños deportivos. De hecho, me había propuesto el objetivo para este octubre en Liubliana, pero durante las últimas semanas no he estado cerca de los títulos. Además, la hernia lo ha hecho más difícil, y no va a desaparecer de un día para otro, aunque ya he vuelto a entrenar a pleno rendimiento e incluso de forma muy intensa durante la última semana... El sueño aún no ha terminado."
Por otro lado, Annett Kaufmann (a la izquierda de la foto) representa a las palistas germanas más jóvenes. Campeona de Europa en sub-15, sub-19, y sub-21, y tres veces de Alemania a nivel absoluto, la de Wolfsburgo intentará lograr su primera medalla individual femenina en el Campeonato de Europa sénior: "Estoy en muy buena forma ahora mismo, aunque recientemente tuve que tomarme un pequeño descanso por un leve dolor en el codo. He evolucionado mucho, y me parecería genial adjudicarme la plata o el bronce en singles, porque sería un primer paso, pero quiero ganar el título algún día. Ya he vencido a jugadoras muy buenas, y eso me da confianza".









