El Gobierno de la India ha suspendido el reconocimiento de la Federación de Tenis de Mesa India como organismo rector del tenis de mesa en el país, y ha solicitado a la Asociación Olímpica Nacional que nombre un comité ad hoc en su lugar hasta nuevo aviso.
El Gobierno ha justificado la decisión por varios problemas (retraso de las elecciones, incumplimiento de directrices oficiales, cuestiones sobre la gestión y el bienestar de los jugadores...). Además la federación ya había dado una respuesta considerada "insatisfactoria" a un requerimiento previo.
Esta decisión llega curiosamente tras la polémica por la ausencia de Manika Batra en la selección de cara a los Juegos Asiáticos de Aichi-Nagoya, que se celebrarán del 19 de septiembre al 4 de octubre. Batra quedó fuera del equipo por "no cumplir los criterios de selección", y expresó públicamente su decepción, cuestionando la política de la federación, que calificó de vaga e injusta. Posteriormente retiró sus comentarios, alegando "agotamiento mental".
En febrero de 2022, la palista ya acudió a los tribunales, algo que en esta ocasión no ha hecho, al menos por ahora, después de quedar fuera del Campeonato de Asia, consiguiendo que se ordenara la intervención de la federación y el nombramiento de un administrador, así como que se cuestionara la manera de trabajar de la entidad, todo ello en sentencia del Tribunal de Nueva Delhi. Pero aun así, en esta ocasión la suspensión responde a un conjunto todavía más amplio.
Y mientras en 2022 se decretaron unas elecciones para recuperar la dirección federativa bajo supervisión judicial, y Meghna Ahlawat, esposa del político Dushyant Chautala, que también presidió la federación, al igual que su padre, Ajay Singh Chautala, fue elegida presidenta, ahora se desconoce lo que va a pasar a esos niveles, aunque no parece que vaya a ser igual.
La TTFI ya ha pedido que se reconsidere la decisión del Gobierno, y ha defendido su autonomía como federación deportiva nacional.









